Ésta fue una terapia muy original, entretenida, alternativa. Y lo mejor: nos hizo desconectar de las reformas por un rato!!
Al principio estábamos algo cortados… La gente nos miraba extrañados por la calle… Corriendo, con cámaras y con la “alcachofa” de sonido a nuestro alrededor… Sólo nos faltó decir: “Dientes, dientes…”
¡Gracias a todos aquellos que nos atendieron cuando les asaltamos en la calle con cierta ansiedad!
Al final, uno de nosotros logró el objetivo: cogió el adhesivo Power Tape y colgó la pancarta en el piso de una vecina. Hurra, prueba superada!!!!
Esta vez, luchamos por separado pero el objetivo era el mismo: ayudar a nuestra relación de pareja. En la vida en general y en las reformas en particular, este es un muy buen sistema de trabajo.
Dani y Eva.




